Páginas

sábado, 21 de abril de 2012

MARIA VERONICA.

Por Hernán Barrios


"Hola... mi nombre es María Verónica y estoy en segundo grado. Soy rubia, bajita y tengo los ojos celestes como mi papá. Mi pelo es bien lacio igual al de mami, pero ahora estoy toda despeinada porque hubo mucho viento. Por suerte ahora ya no hay. En mi casa somos un montón. Mi papá, que se llama Carlos. Mi mamá Beatriz, ella es peluquera. Después está mi hermano Víctor que ya es grande porque ayer cumplió catorce. Me parece que tiene novia porque el otro día lo vi conversando en la placita con una chica de su clase. Mi abuela Elvira ahora también vive con nosotros porque está un poquito enferma y no tiene quien la cuide. Ella tenía un esposo que era mi abuelo, pero yo no lo conocí porque se fue para el cielo, antes de que yo naciera. Dice mi papi que tenía pocitos en los cachetes como yo. ¡Ah si, yo vi una foto revieja y tenía pocitos, ahora me acuerdo! Ah... y también está Toby, mi perrito. Es rengo porque cuando era chiquito lo pisó un auto, pero yo lo quiero igual. Mi mamá dice que eso le pasó por no mirar para los dos lados para cruzar la calle. ¿Verdad mami que vos decís eso? Y mi papá también me lo dice. Yo quiero mucho a toda mi familia. En la escuela me porto bien y tengo buenas notas. Ayer me saqué un muy bien en Ciencias. Mi hermano va al liceo y me acompaña a la escuela porque queda para el mismo lado. El me cuida mucho. Yo lo quiero un montón. Pero ahora no sé donde está. ¡Ah... ahí está, con mami y papi! ¡Jaa, me parece que lo retaron porque está llorando! Y qué mas... ah, en la escuela tengo muchos compañeritos. Mi maestra se llama Laura y es muy buena. Hoy faltó y no tuvimos clase. No se qué le habrá pasado. Enferma no creo que esté porque el día está muy lindo. Hay un sol grandote. No hace frío ni calor. Y ya no hay nada de viento. Estoy muy contenta. ¡Mirá, mirá... ahí vienen mamá, papá y la abuela! Ah... y mi hermano también. Pero, qué elegantes que están. ¿Habrá alguna fiesta y no me dijeron nada? ¡Papi..., mami...! ¿A dónde van? ¡Víctor...! ¿Por qué te pusiste ese traje? ¿Vas a salir con tu novia? ¡Tiene novia… tiene novia...! Pero... ¿por qué tienen lágrimas? ¿Están llorando? ¿Y qué es esa caja tan grandota? Pero no llores mami, si a mí ya no me duele lo del ómnibus. El día está tan lindo. Hola abuelito... ¿cómo estás? ¿Me llevas a pasear con vos?”


La vida de María Verónica se extinguió a los seis años por causa de un accidente automovilístico cuando iba camino a la escuela.


2 comentarios:

  1. Buenísimo Hernán. Te doy la más cálida bienvenida al frío éter. Por fin te decidiste a dar este paso y mostrarle a todo el mundo lo bien que se te da eso de jugar con las palabras. Un abrazo y adelante.

    ResponderEliminar
  2. Que te puedo decir... me dejaste el mismo nudo en la garganta de cuando lo leí por primera vez... las palabras son lo tuyo para que se manifiesten las emociones estamos nosotros... gracias. Sivia

    ResponderEliminar

Diga sin miedo lo que piensa, acá no hay censura de ninguna clase. Le sugiero igual que impere el respeto, en caso contrario difícil que pase.