Páginas

sábado, 13 de noviembre de 2010

GOLPE AL TIEMPO

Por Hernán Barrios

PUÑO JOVEN, CARA VIEJA


Esto sucedió ayer y lo sé de buena fuente.


El escenario, la calle. Los participantes, un hombre joven, 19 años, lleno de energía, grande, fuerte, y con casi toda la vida por delante; y un hombre viejo, 63 años, esmirriado, enfermo, débil, y con casi toda la vida por detrás.


El hecho, una trompada, solo una; fuerte, dura, sorpresiva, envenenada, lapidaria, terminal, del joven al viejo.

El desenlace, la cama de un hospital para el hombre viejo, y estudios varios.


Tengo 36 años. Luego de enterarme de esta historia, y tratando de dejar a un lado mi inmediato sentimiento de indignación, hice el ejercicio mental de ubicarme en mis 19. Recorrí nuevamente las calles de mi Trinidad natal; la plaza Constitución; las noches de juerga; los bailes con algún que otro lío que me involucró; los amores adolescentes; los amaneceres en el parque Centenario. Me quedé en mis 19 un rato, tratando de imaginarme descargando mi vehemencia juvenil sobre el rostro arrugado de un hombre viejo, y no lo conseguí. Busqué motivos, pretextos, traté de recrear en mi cabeza las condiciones ideales que me llevaran a tamaña cobardía, y no pude.


Pegarle a un viejo, a una mujer, o a un niño, eran hechos que no estaban admitidos dentro de los códigos morales de mi tiempo. ¿Qué pasó desde ahí hasta acá? ¿Quién cambió sin aviso y para mal, las reglas de juego? ¿Dónde fue a parar la moral? ¿En qué cruce de caminos se encontraron la cobardía y la valentía, y dieron a luz un híbrido incapaz de ajustarse a ética alguna?


Parece que el RESPETO A LOS MAYORES pasó de moda, en pos de dar paso al DERECHO A LOS MENORES. Y me pregunto; ¿no se nos estará yendo la mano con la dosis de libertad, independencia, derecho a decidir, a elegir, y el libre albedrío que estamos inculcando a nuestros niños? ¿No será que en ese “dejar ser” bien intencionado que la sociedad pregona para las nuevas generaciones, nos estamos olvidando de marcar los lineamientos mínimos e imprescindibles, para una correcta convivencia social? ¿No habremos dejado en desuso en nuestras casas la palabra VALORES por usar mucho la palabra BIENES? ¿No les estaremos enseñando a nuestros chicos mucho sobre DERECHOS y poco sobre OBLIGACIONES? ¿No le estaremos dedicando mucho tiempo a la XO verde y chiquita, y demasiado poco al diálogo y la palabra? ¿No les estaremos entregando señales equivocadas, dándoles a entender que lo importante es el fin y no el medio, que la emoción debe primar sobre la razón, y el individuo sobre la sociedad? ¿No será que el EFECTO que provoca nuestra nueva, moderna y acelerada forma de vivir, es la falta de AFECTO?


Son solo preguntas que me hago y que hago a quién quiera pensar conmigo. Son solo reflexiones hijas de la rabia, la indignación y la tristeza.


Mis puños, ni tan jóvenes ni tan viejos, piden a gritos venganza por mano propia, aunque por el momento los conquisté para que se remitan, a escribir estas líneas. Porque ese puño joven e irreverente es el de un desconocido, pero esa cara vieja y resignada, es la de mi padre.


Y esa trompada al tiempo, me duele casi tanto como a él.

3 comentarios:

  1. La vdd Hernan que es indigante ver este tipo de cosas, y se ven todos los dias, incluso viviendo en un pueblo mucho mas chico, donde frente a mi cara gurises q no llegan ni a 15 años fueron capaces de denigrar y putear a una señora mayor que lo unico q hiso fue mirarlos, o ver como frente a mi propiocomercio un niño de alrededor de 8 años fue capaz de tirarle una pedrada a una señora mayor en una moto electrica y gracias a diso esa piedra dio en los plasticos y no en otro lugar.
    Yo me pregunto que esta pasando? a donde vamos? que va a ser en unos años de nuestra sociedad, donde cada dia importan menos los valores, y solo importa lo personal, donde la genete se preocupa mas por la plata q puede ganar, el auto q puede tener, que por el bien estar familiar. Nose a donde vamos a ir a parar, pero la veo fea primo

    ResponderEliminar
  2. De verdad la sociedad mas denigrante cada vez , pero....la culpa no es del chancho....demasiados derechos y pocas obligaciones, y no quiero decir en nuestra epoca, porque me van a tildar de vieja,pero ante todo el respeto y al adulto habia que escucharlo , porque siempre te enseñaba algo ,hoy en dia se las saben todas, a veces me sale la Mafalda::¡paren el mundo que me quiero bajar!!!!! o habra que tirarlos a ellos? ja ! beso

    IVONNE

    ResponderEliminar
  3. El viejo se lo tenía merecido.

    ResponderEliminar

Diga sin miedo lo que piensa, acá no hay censura de ninguna clase. Le sugiero igual que impere el respeto, en caso contrario difícil que pase.